La falta de evidencia ha hecho que la historia del cáncer no sea muy clara, pero un grupo de científicos acaba de encontrar el caso de cáncer humano más antiguo jamás descubierto: un tumor de 1.7 millones de años en el dedo del pie izquierdo de un antecesor no identificado de nuestra especie, de acuerdo a información de National Geographic.

Los investigadores diagnosticaron el tumor como un osteosarcoma. Por otro lado, el tumor más antiguo jamás encontrado resultó ser uno benigno de un australopitecus sediba de 1.98 millones de edad. Juntos, estos fósiles muestran que aunque el mundo moderno tiene índices más altos de cáncer, las causas de esta enfermedad están enterradas en algún punto de nuestra evolución genética.